domingo 14 de agosto de 2011

Cualquiera

¿Tiene Pallmal de dieciocho?
-No,solo tengo de diez y de veinte.
Bueno, entonces quiero una de diez, al fin y al cabo tampoco fumo tanto.

Cuando eran casi las ocho de la mañana, a pesar que la hora no es de total importancia, la idea es que se entienda que la ciudad aún no despertaba del todo, que aún se mantenía aquella atmósfera casi onírica que brinda el alba. A esa hora, Agustín encendía el primer cigarrillo de la jornada. Con una mano sosteniendo el cigarro, la otra mano en un bolsillo,dado el frío típico de las mañanas de julio, caminaba tranquilo por las calles de un barrio viejo de una ciudad cualquiera, bueno, en realidad no era una ciudad cualquiera,era Santiago de Chile, pero, que en resumidas cuentas podría ser una ciudad cualquiera, con sus calles casi desiertas, con la gente y sus rostros con sueño(pero sin sueños), con el sonido de algunos perros ladrando,con las viejas que madrugan pero que en realidad no tienen que hacer nada, que lo hacen solo por el hecho que cuando se envejece se duerme menos, con la personas que comienza a abrir sus locales comerciales, en fin,como cualquier ciudad. Entonces, el tipo este, Agustín, caminaba por el barrio cuyo nombre no hemos mencionamos, al que por cierto él no pertenecía,con un cigarro en la boca, las manos en los bolsillos, y su cabeza revuelta, tratando de dar un orden a todos a una serie de eventos que había vivido hasta hace algunos instantes, luego que el cigarrillo se consume, se sienta en la banca de una plaza, para pensar con mayor tranquilidad.

Venía de la casa de su novia, ahora, ex-novia, persona que sí pertenecía al barrio por el cual caminaba. Pensaban en la chica que acababa de perder, tenía esa belleza de muchacha que le gusta gastar su tiempo pensando sobre cualquier cosa, de esas que uno a veces se encuentra sentadas en la micro, escuchando música y mirando para cualquiera lado. Recuerda que estaban en su cama, habían tenido sexo hace unos minutos y ahora hablaban sobre el espíritu del rock, mientras el pensaba que el verdadero rock había muerto en los ochenta,ella decía que el espíritu de rebeldía se podía encontrar hasta el día de hoy, incluso en algunos artistas de pop, porque a pesar de estuvieran en una discográfica importante, podían mantener su descontento con el mundo. Este tipo de conversaciones siempre terminaban bien, con algunos besos y luego dormir abrazados, pero esta vez no fue así...

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada